Ante un cuestionamiento como este, algunos musulmanes responderán inmediatamente que es el árabe. Y si no eres musulmán, probablemente responderás que, es la lengua en la que atribuyas la revelación divina, que se asume viene de Dios, a tu grupo religioso. Un judío no vacilara en decir que el lenguaje divino es el hebreo.

La respuesta aparentemente es muy fácil, y es que Dios habla el idioma del corazón. Dije aparentemente, ya que el tema es mucho más complejo de lo que parece. Sobre todo, por las implicaciones que la idea de que Dios prefiera un idioma en particular sobre otro conlleva en la práctica.
En este artículo, me enfocare en la psiquis del musulmán y en particular en el musulmán que su lengua materna no es el árabe y que, además, volvieron al islam después de haber practicado o haber sido miembros de otras nominaciones religiosas no Islámicas.

Muchos reintegrados aprenden de manera errada, que para llegar a Dios tienen que vincularse estrechamente con el idioma árabe y se ven presionados a aprender árabe, recitar el Corán en árabe, la oración en árabe, una serie de expresiones en árabe, suplicar a Dios en árabe, etcétera.
Prácticas que no son necesariamente negativas, excepto si se pierde el sentido del ¿por qué tanto énfasis en el idioma árabe? Este fenómeno tiene su explicación en prejuicios, argumentos sofísticos y conclusiones superficiales.
En la mayoría de centros religiosos musulmanes de Latinoamérica, se enfatiza sobre manera la enseñanza del idioma árabe y la memorización del Corán, siendo a su vez negligentes con aspectos fundamentales, mucho más importantes, a lo que concierne las creencias en el islam, que para una persona que se esta reintegrando a un estilo de vida propuesto en el Corán y ejemplificado a través de la vida del Mensajero de Allah, se convierten en la piedra angular de su nueva fe.

Aprender otro idioma, cualquiera que sea el idioma, en este caso en particular, el idioma árabe, no es malo, per se. Excepto, si creemos que es la única manera de poder conocer El Islam y acercarnos Al Omnisapiente, Allah.
Erradamente, de manera insustancial, se cree que, dado que las fuentes primarias del islam están en árabe y que es la lingua franca de la religión, entonces, con mayor razón, es de suma importancia el idioma árabe para un reintegrado.
Además, Podemos aducir y con justa razón, que somos la única religión donde sus fuentes primarias se encuentran en una lengua viva y a tu alcance, hecho que vuelve más convincente el argumento.
Pero, sin darnos cuenta, perdemos el objetivo y propósito que el islam debe jugar en la vida de un reintegrado. En este caso, el idioma árabe se convierte en un obstáculo para que un reintegrado pueda beneficiarse de las enseñanzas del islam. Desviando su atención en la dirección equivocada. Y por causa de este enfoque desacertado, muchos se quedan en el huero y nunca llegan a conocer a profundidad El Islam.
De manera casi dogmática, se ha convertido en una credencial que avala al individuo que posea conocimiento del islam el ser árabe o conocer el idioma árabe o de ignorancia sobre el islam, el no conocer el idioma árabe. Como si esto fuera sinónimo lo uno de lo otro. Realmente todo un sofismo.
De hecho, hoy en día, cualquier ser humano, sin importar el idioma que domine, puede profundizar en conocimiento sobre el islam y tener toda la cercanía que su corazón desee con Allah, El Misericordiosísimo con los creyentes, si en realidad lo desea. Allah, El Omnisapiente, no ha establecidos condicionamientos lingüísticos para que un ser humano conozca El Islam y alcance cercanía a Él, El Altísimo.
Y, si a esta percepción equivocada sobre el desmedido énfasis en el idioma árabe le sumamos un famoso hadiz, atribuido al profeta Mohamed la paz y las bendiciones de Allah sean con él que dice:
Soy Árabe y el idioma del paraíso es Árabe.
Dato: Hadiz, literalmente significa historia, conversación, noticia; también conocido como dichos del Profeta o tradiciones Proféticas; son relatos atribuidos al Mensajero de Dios, Mohamed, que han sido pasado de una persona a otra de manera oral hasta que ese dicho o tradición oral fue recopilado por algún sabio musulmán y clasificado en base a su autenticidad. Entre los recopiladores de Hadices tenemos a Muslim, Al Bujari, At Tirmidi, Ibn Majah, Ibn Hanbal, Imam Malik, Abu Daud, An- Anasai, al-Tabarani, al Jazari, As-Suyuti, al- Haitami, entre otros. Para profundizar sobre el tema, se vuelve necesario realizar estudios en las ciencias de los Hadices.
También existe otro hadiz que dice:
Amad los Árabes por tres cosas: Porque soy Árabe, El Corán es en Árabe y el idioma del paraíso es Árabe.
Ahmed bin Hanbal ha dicho que el hadiz antes mencionado, es un hadiz débil, Ukaylî dijo que no es verdadero y lo rechazo y, por último, Zahabi dijo que ese hadiz es inventado.
Se le formulo la siguiente pregunta a Ibn Taymiyyah y Sheyj Al Albani: “¿Cómo se dirigirá la gente entre unos y otros el día de la resurrección? ¿Allah se dirigirá a la gente en el idioma árabe? ¿Es autentico que el idioma de la gente del fuego es el persa y el idioma de la gente del paraíso es el árabe?”
Respuesta de Sheyj Al Islam Ibn Taymiyyah, dijo:
Toda alabanza es para Allah, Señor de los mundos. El idioma por el cual la gente se hablará ese día no es conocido, ni el idioma en el cual escucharán las palabras de Allah Taala. Dado que Allah no nos informó de nada acerca de eso, ni Su profeta sala Alaju aleijii wa salam. Y no fue autentificado que el idioma de la gente del fuego es el persa ‘Al Farasiyyah’, ni que el árabe es el idioma de la gente de la gracia eterna (naim al abad). Y no conocemos discusión al respecto entre los compañeros (sahaba), radiya Alaju anhum, sino más bien cada uno de ellos se abstenía de ello puesto que ciertamente la palabra sobre este tipo de cuestiones forma parte de las discusiones inútiles. Ciertamente la palabra similar a esto solo es basada en la curiosidad, y no en lo que Allah dijo a Su profeta. Sin embargo, eso fue inventado por los que vinieron después del califato (de las últimas generaciones). Algunas personas dijeron: “Hablarán en árabe”. Otros dijeron: “Excepto la gente del fuego (ahlu an nar), que responderán en ‘Farasiyyah’ que es su idioma en el fuego”. Y otros dijeron: “Conversarán en ‘Siriyyaniyyah’, dado que ésta es la lengua de Adam, y es a partir de ésta que se ramificaron (todas las lenguas)”. Y algunos dijeron: “Excepto la gente del paraíso, quienes ciertamente, hablarán en árabe”. Todas estas declaraciones no representan ninguna prueba para la persona (que las posee), ni en el camino del intelecto ni el de los relatos. Más bien, son pretensiones desprovistas de toda prueba. Allah sabe mas.
En cuanto a los ahadiz:
Se relató que, según Ibn Abbas, el profeta, sala Alaju aleijii wa salam, habría dicho:
“Amad a los árabes por tres cosas: dado que yo soy árabe, el Corán está en árabe y la gente del paraíso es árabe”.
Se relató según Abu Hurayra que el profeta, sala Alaju aleijii wa salam, habría dicho:
“Soy árabe, el Corán está en árabe y el idioma de la gente del paraíso es el árabe”.
Sheyj Al Albani, rahimahu Allah, dijo comentando sobre este hadiz inventado:
No hay ninguna prueba autentica que nos muestre cual es la lengua de los habitantes del paraíso. Añade que es necesario callarse al respecto, remitir el conocimiento a Allah y ocuparse en hacer obras que nos serán beneficiosas en el más allá.
Este hadiz fue juzgado mawdu (inventado) por Ibn Al Jawzi, Dahabi y Sheyj Al Albani.
No existen argumentos desde una perspectiva islámica para sustentar la opinión de que el idioma del paraíso sea el árabe.
¿Qué pasa entonces si no tienes interés de aprender otro idioma o simplemente se te dificulta el idioma árabe?
Sabemos que El Islam vino para toda la humanidad, Y a pesar que, aprender el idioma árabe para fines académicos se convierte en un imperativo, no lo es para el musulmán de a pie que no pretende hacer una carrera académica en alguna de las ciencias Islámicas, y que su reintegración al islam es un tema de fe, más que académico.
Lo que una persona que se ha reintegrado al islam debe comprender de la manera más clara posible es el concepto de monoteísmo en el islam, por decir lo mínimo. Mas que memorizar un sinfín de versículos del Corán en árabe de los cuales no comprende nada.
No tengo dudas que, escuchar El Corán en árabe y aún más, el recitarlo en árabe para un reintegrado al islam, tiene infinitas bendiciones, pero, también es importante comprender que el entenderlo se vuelve también de mucho más valor, ya que uno de los propósitos más importantes del Corán es guiarnos.
Allah Dice: “esto es una evidencia para la humanidad, guía y motivo de reflexión para los piadosos”.

Está claro que existen rituales en el islam que nos identifica y unifica como comunidad y que deben ser realizados en idioma árabe y que no se pueden cambiar, como pueden ser El Salat – oración obligatoria, o el llamado a la oración – Azán, por tomar algunos ejemplos.
El lenguaje es un medio de comunicación, sofisticado o primitivo y el ser humano recibió un método de comunicación muy sofisticado ya que comprende aspectos que pueden llegar a concebir la esencia y naturaleza de las cosas. Y en ese sentido el ser humano supera incluso a los ángeles.
Allah Dice: “Y [Dios] enseñó a Adán los nombres de todas las cosas, luego se las mostró a los ángeles y dijo: “Díganme sus nombres, si es que dicen la verdad”. Dijeron: “¡Glorificado seas! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has concedido, Tú todo lo conoces, todo lo sabes”. Dijo: “¡Oh Adán! Infórmales sobre sus nombres”. Y cuando les hubo informado sobre sus nombres, Dios dijo: “¿Acaso no les dije que conozco lo oculto de los cielos y de la Tierra, y sé lo que manifiestan y lo que ocultan?”
El lenguaje humano se apoya en la capacidad de comunicarse por medio de signos lingüísticos (usualmente secuencias sonoras y signos gráficos, pero también con gestos y señas). El lenguaje son expresiones que permiten esclarecer un sentimiento abstracto, o nombrar un objeto para su identificación.

El lenguaje es un mecanismo que nace de una convención social para poder entendernos entre nosotros y explorar aquellos aspectos que son inmateriales como el amor.
La facultad del lenguaje no es el resultado de un aprendizaje, sino que es congénita, es decir, nace con el ser humano. Además, se presenta de igual manera en todos los seres humanos, independientemente del momento histórico y del lugar geográfico, es decir, es universal. Las lenguas pueden aprenderse y olvidarse, pero la capacidad del lenguaje no.
El lenguaje para nosotros es innato en tanto que concepto, pero socialmente desarrollado, por lo que nos ata a nuestra realidad cultural y se vuelve una parte intrínseca para explorar y comprender nuestra esencia tanto como al mundo externo, y lo más importante, al Ser Divino por excelencia, Allah.
Es muy difícil profundizar conceptos abstractos en un idioma que no conocemos o que no tenemos un conocimiento integro, es más, me atrevería a decir que nuestra lengua materna nos define para interpretar nuestra realidad en el más amplio sentido de la palabra.
Para poder comprender conceptos que puedan afectar nuestra psiquis y nuestra naturaleza, se vuelve imprescindible una compresión lo más correcta posible y por consecuencia tiene que ser en un idioma que interpretemos muy bien. Cualquiera sea ese idioma. De lo contrario no tendrá mayor efecto y serán simples palabras huecas como el sentido que tienen las palabras para un loro cuando imita lo que escucha sin asumir a conciencia lo que parlotea.
Toda la creación de Allah tiene la capacidad de comunicación y de todos ellos, Allah El Sabio, conoce a perfección su lenguaje.

Los animales también poseen un lenguaje, no tan complejo como el de los seres humanos, pero un lenguaje, al fin y al cabo, con el cual se comunican. El Corán propala la idea de que los animales poseen un lenguaje.
Allah Dice: “Y Sulayman fue el heredero de Daud, dijo: ¡Hombres! Se nos ha enseñado el lenguaje de las aves y se nos ha dado de todo, realmente esto es un favor evidente Y se reunieron para Sulayman sus ejércitos de genios, hombres y pájaros, y fueron puestos en orden de batalla. Así llegaron al valle de las hormigas; entonces dijo una de ellas: ¡Hormigas! Entrad en vuestras viviendas no vaya a ser que Sulayman y sus ejércitos os aplasten sin darse cuenta. Entonces sonrió risueño por sus palabras y dijo: ¡Señor! Muéveme a agradecerte la merced con la que me has favorecido a mí al igual que a mis padres, y a que actúe con una rectitud que sea de Tu beneplácito, e inclúyeme en Tu misericordia, entre Tus siervos justos.”

Las plantas no son la excepción ya que tienen sus propias maneras de comunicación. El científico David George Haskell. En el transcurso de un año estuvo examinando un único metro cuadrado de un bosque de Sewanee, en Tennessee. A raíz de sus observaciones escribió los libros, “En un metro de bosque” y “Las canciones de los árboles“. Él, estudió no solo a los árboles como individuos, sino también sus conexiones con las redes biológicas que los rodean y los sonidos que surgen de estas interacciones. El lenguaje de las plantas no es una teoría propuesta exclusivamente por Haskell, también la profesora de Ecología Forestal Suzanne Simard, ha hecho importantes aportes en este campo y en su libro “Cómo los árboles se comunican entre sí “, demuestra que debajo de la tierra hay vastas redes de raíces y hongos que mueven el agua, el carbono y los nutrientes entre los árboles de todas las especies, como si fuese un solo organismo. Estas redes simbióticas imitan las neuronales y sociales del ser humano. Y, al contrario de lo que uno podría pensar, hay mucha cooperación entre especies y no tanta competencia.
Se sabe que los delfines, tienen mecanismos de comunicación muy sofisticados y que durante su infancia, cada cría de delfín crea una firma acústica que empleará como su nombre. Desde la biología se afirma que son el animal con mayor inteligencia junto con nuestra especie. Poseen un lenguaje propio, son la única especie conocida por nosotros los humanos que usan nombres para diferenciarse.
Se sabe que cada ejemplar inventa su nombre mediante la combinación de diferentes sonidos. Esto lo realizan desde muy temprana edad y durante el resto de su vida. Así pues, si un delfín quiere llamar la atención de otro, siempre puede repetir la firma acústica que este creó cuando era una cría. Es lo más parecido en los humanos a llamar a alguien con su nombre para atraer su atención. Además, son capaces de recordar los nombres o firmas acústicas de otros miembros durante décadas.

Y quien no ha escuchado hablar de el canto de las ballenas, que es la colección de sonidos que emiten las ballenas para comunicarse. La palabra “canto” se emplea en particular para describir el patrón de sonidos predecibles y repetitivos que emiten ciertas especies de ballenas (especialmente la ballena yubarta) de una manera que se asemeja al canto de los humanos, según los cetólogos.

Dicho todo esto, el idioma tiene un sentido práctico para comprender conceptos y poder comunicarnos entre nosotros. Y no como meros sonidos místicos que no nos afectan en nuestra manera de pensar. Sin descartar que existan sonidos que conlleven efectos que desconocemos a fondo.
Allah Dice: “Alif, Lam, Mim”

El Islam vino a los árabes, siendo ellos en su momento un pueblo muy retrograda, y si ellos pudieron convertirse en una nación ejemplo, cualquier pueblo del mundo y por extensión cualquier individuo, puede, potencialmente, ser transformado por la fuerza del mensaje y enseñanzas del Islam. Siempre y cuando este mensaje sea claro para el interlocutor.
La sabiduría detrás del por qué Allah, El Todo Poderoso, revelo el Corán en árabe, no podemos comprenderla en toda su plenitud, pero definitivamente no tiene nada que ver con que sea la lengua o el idioma que Allah entienda mejor. Se sabe que el Corán es la palabra de Allah, pero las revelaciones auténticas, anteriores al Corán, a pesar de haber estado en otros idiomas diferentes al árabe, también son las palabras de Allah.
¿Qué idiomas hablaron los diferentes profetas, Moisés, Adam, Jesús? ¿En qué idiomas estuvieron escritos el Evangelio, la Tora, los Salmos?
Existe de hecho una protolengua o más bien un lenguaje adámico, ya que fue Adam el primer ser humano en dar nombre a las cosas, y el lenguaje de Adam, definitivamente, no fue el árabe. Ya los judíos han querido demostrar que el hebreo es esta lengua adámica alegando que es el lenguaje divino o de Dios, queriendo de esta manera justificar sentimientos de superioridad sobre otros pueblos. También los mormones han pretendido justificar que el hebreo es esa lengua divina y el lingüista Umberto Eco en su libro “La búsqueda de la lengua perfecta en la cultura europea” ha tratado de demostrar que las lenguas europeas como el latín seria esa lingua franca, como una lengua superior y por lo tanto una lengua universal para que todos los seres humanos puedan comunicarse, y hoy en día, quizá sea el idioma ingles el lenguaje universal del mundo.
¿Pero realmente cual es el lenguaje que habla Dios?

Obviamente que Allah no está limitado al lenguaje humano y mucho menos a un idioma en particular.
Allah Dice: “Lo glorifican los siete cielos, la Tierra y todo cuanto hay en ellos. No existe nada que no Lo glorifique con alabanzas, aunque ustedes no puedan percibir sus glorificaciones. Él es Magnánimo, Perdonador”
Allah conoce el lenguaje del corazón, las intenciones más recónditas del ser humano.
Allah Dice: “[Dios] conoce las miradas pérfidas y lo que esconden los corazones”.
Por lo que se vuelve importante que, si le suplicas a Allah, lo hagas con el corazón, y no con fórmulas místicas que no comprendes y que por lo tanto no nacen de tu corazón o entendimiento.
Allah Dice: “Y si Mis siervos te preguntan por Mí [¡oh, Mohamed!, diles] que estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. [Entonces] que me obedezcan y crean en Mí, que así se encaminarán”.
La sinceridad y la verdadera intención de nuestras suplicas son las que deberían de preocuparnos.
Allah Dice: “Él todo lo oye, todo lo ve”.

Comprender e internalizar lo que profesamos es extremadamente importante, el uso de nuestra capacidad de comprensión es crucial para una comunicación verdadera con Allah. Si no entiendes la esencia de las enseñanzas del Islam, como podemos racionalizarlo e interiorizarlo; procesarlo y asumirlo como un estilo de vida y con convicción.
Allah Dice: “Los incrédulos son como cuando uno grita al ganado, que no percibe más que una llamada, un grito: son sordos, mudos, ciegos, no razonan”.
Definitivamente, que si no captamos el mensaje del Islam y tampoco sentimos la certeza de la existencia de Allah en nuestros corazones y no concebimos Su Unicidad de manera correcta, pues, continuaremos siendo musulmanes superficiales y con muy poca certeza y discernimiento y por consecuencia con muy poca práctica de los preceptos del Islam.
El Islam será siempre algo que no tiene mayor valor o trascendencia en nuestras vidas, y los procesos de cambios que vivió la primera comunidad de musulmanes, seguirá siendo un sueño utópico para nosotros.
Allah Dice: “Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven, oídos con los que no oyen. Son como rebaños. No, aún más extraviados. Esos tales son los que no se preocupan”.

Si vas a realizar las oraciones obligatorias, Salat, en árabe, que es lo debido, debes tomar el tiempo de saber que estas diciendo en tu idioma materno, para que puedas beneficiarte de tan sublime acto de adoración. Si vas a memorizar Corán en árabe, pues debes de saber en tu propio idioma lo que estas recitando, para que el Corán no solo sea una fuente de bendiciones sino también de guía y reflexión. Y con mayor razón, si vas a hacer una súplica, Dúa a Allah, es mejor que lo hagas con palabras que nazcan de tu corazón.
Allah Dice: “Invoca a tu Señor en tu interior, humilde y temerosamente, a media voz, mañana y tarde, y no seas de los despreocupados”.
Y lo más importante si recién te estas reintegrando al Islam, tomate el tiempo de reconciliar tus dudas, tu entendimiento de las enseñanzas del islam. Pregúntate ¿por qué el Islam no es capaz de transformarte y transformar tu vida?, ¿por qué el Islam sigue sintiéndose extranjero y ajeno a ti?
Pero para poder responder todas tus inquietudes, tienes que profundizar en ese océano de conocimientos que solo podrás escudriñar con las herramientas del entendimiento y un corazón sincero.
EL IDIOMA PUEDE SER VINCULANTE O ENAJENANTE.
ENTIENDE.

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